Cohete sonda de dos etapas, propelente sólido, basado en el diseño open-source MINDI-Mesosphere de UC Berkeley. Sin impresión 3D, sin automatización. Su único trabajo: volar a 52 km, demostrar el equipo y desbloquear la Serie A que financia Luna-2.
Ninguna de estas tecnologías es ciencia ficción: existen en industria. Simplemente nunca se han aplicado seriamente a cohetes pequeños en España.
Cámara, inyectores y boquilla en una pieza por LPBF. CH₄+LOX. Estrategia Relativity Space — sin juntas, iteración semanal, 10× más barato.
Ensamblaje robotizado, CNC, curado automático de fibra. Reduce mano de obra del ~60% a <20% del coste por vehículo.
Sensor fusion IMU+GPS, TVC, guiado de aterrizaje propulsivo. Firmware desarrollado en Cádiz, validado en simulación CFD interna.
Booster sub-orbital con aterrizaje propulsivo. Patrón Honda H3 hopper. Coste/vuelo cae 4-6× respecto a un booster desechable.
Cuadrante inferior izquierdo: payloads pequeños a coste mínimo. Es el hueco europeo. Distinto segmento que PLD (Miura 5 = 500 kg), distinto ciclo de venta, mucho menos saturado.
EneaSpace arranca en 2026 con un único founder a tiempo completo. La ronda pre-seed cubre las tres contrataciones críticas para Luna-1: propulsión sólida, GNC/aviónica y estructuras/fabricación.
Nuestra tesis no es la de Rocket Lab. Es coste-down: con Luna-2 a €30K/vuelo y precio de €120-150K, hay margen real desde 2029. La salida natural es adquisición por un actor europeo que necesite capacidad sub-orbital + LEO propia.